Chiquilina y soñadora... esa era yo...
Inquieta y traviesa... así era yo...
Juguetona, peleona y risueña... digo con precisión.
Y el tiempo de repente susurró sobre mi,
haciéndome más mujer, moldeando mi cuerpo, perfeccionando mi ser.
Y en la etapa de transformación, simplemente nací de nuevo: YO
Sentí con atención como mi cuerpo se rebeló,
como nacía en mi interior el afán de lucha por un mundo mejor.
Hoy han pasado tantos años y mi vida sigue en evolución...
mis pensamientos han madurado,
mi corazón también se preparó,
mi cuerpo espera con ansias cumplir con su misión:
convertirse en arca de vida para evitar la extinción...
No es fácil se joven como piensan los demás.
Es difícil, esa es la realidad.
Cometo errores... es cierto, pero no es ese mi afán...
entra en conflicto mi mente al elegir entre el bien y el mal...
el resultado es la experiencia, la próxima vez me detendré a pensar.
Añoro mucho ser niña, no quiero crecer más...
yo no sentía tanto miedo, ahora no lo puedo evitar.
Yo soñaba con una casa de muñecas... buscaba con quién jugar,
ahora pienso en varios problemas y no encuentro a quién amar.
Aquellos días no me tenía que preocupar ¡Ya no es así!
Hoy me abro sola a la vida.. ¡Solo yo, nadie más!